miércoles, junio 10, 2015

Dos para una Puerta

Nada parecido cuando me llamaste con el dedo, cegando por momentos esta locura. Sólo hace falta que alguien avise y diga que mi puerta hacia la cordura está entreabierta. La abriré y la cerraré despacio. Extenderé la mano una vez, quizás dos.

Cómo si abrieramos los dos una puerta para ser nosotros.
FIN

veinte y siete

Lo que leerán a continuación, tenia pensado publicarlo el día que cumpliria 27 años, hace seis años y aun sigue corriendo agua, ya los recuerdos de ese entonces creo que desaparecieron y TITOMON también debe bajar las santamaria, pero hombre ¿a quién jodo? La chica que me gustaba ya es una amiga, y las que vienen son momentos oportunos.

Se supone que a esta edad debería TOMARME LAS COSAS EN SERIO.
Pensar en un futuro. La crisis de los 27. Aún el rock es sordo
y yo soy un mudo que trata de sonreír. Deje de creer en milagros
y promesas. La última vez casi se cumple lo que siempre había pedido,
pero todo se fue a la mierda. Es Lunes. A esta hora aunque no lo crean
estoy ebrio. Sigo pensando en mi. Mi perro está muriendo. Debería agradecer.
Y ya lo hice. Aún estoy vivo. Moriré de un infarto. Ven demuestrame
que existe,que todo no son cortinas negras. Ahora me echaré sobre
el techo de mi casa a fumarme uno de los recuerdos que quiero olvidar.
Si haz llegado hasta aquí es porque no había otra cosa mas estúpida
que leer mis palabras disparadas sin recelo. GRACIAS. No, a ti que cuando
quieres me lees. Yo estaré aquí. No lo sé. Quizás hasta hoy.

Qué rico es el Ron a las 2:00 a.m. Un misil en mi placard. Un móvil apagado.
Una decisión. Todo es como no debería de ser y me agrada. EL fin justifica
los medios o no?. Hace una año bebía y bailaba. Ahora sólo bebo y ya me ven
con cara de asco. =).

When you were young.

Gracias.

T.

jueves, septiembre 26, 2013

Shine On You Crazy Diamond



Apaga las luces, cierra los ojos y déjate llevar.

PD: Masturbarse mientras suena está canción es el extasis.
PD2: Uno de los orgasmos más divinos que he tenido.
Chao.

jueves, junio 27, 2013

Una simple entrada de Ella & El

















ESCENA 1

Ella: - Te Amo, pero estoy embarazada, no de ti, pero te sigo amando.

Así comienza el final de esta historia llena de amores resueltos 
cavidades vacìas y un sin fin de largas horas entre orgasmos, espasmos,
aplusos, coñazos.

Èl sòlo la miraba incrédulo, quizás trataba de socabar un poco más 
dentro de si mismo. 

Ella: - Si puedes esforzarte por algo mejor hazlo, pero
no me quites la voluntad de amarte, aun recupero la cordura, mi vientre 
sube y baja como una piñata en cumpleaños, mis sentimientos estan regados
por el piso, necesito tocar a tu puerta y decirte: "¿Truco o trato?", vengo
a pedirte lo que me fue negado. Lo tienes, lo llevas, lo sueltas. 

Èl, se levanta, la abofetea y va a casa.

ESCENA 2

Ella, teje sus mitomanìas con las manecillas que el no logró visualizar.
Canta el alelimòn mientras carga el revolver. Se lo lleva la boca, ¡BAM! 
Cae la piñata al piso.

Él siente una punzada en su bajo vientre, comienza a hincharse. Llora, ríe.
es mucha felicidad. Se ahorca.

ESCENA 3

Abre los ojos y siente que se ahoga, da muchas vueltas. Cierra los ojos, respira, canta. No se escucha. Teme volver abrirlos... Aguarda en silencio, poco a poco deja que el tibio líquido llene sus pulmones. Se convierte en burbuja y fluye por las venas, es oxigeno y termina exhalado por la boca.
Ahora vaga por el mundo, lleno de smog, amor, una pequeña espora buscando
nuevamente dónde pulular, copular, ahuyentar.

ESCENA 4

Èl y Ella abren sus ojos. Salen Flores de sus huesos.

jueves, febrero 28, 2013

DESAPARECIDA



        Esa pérdida de la fe, la inocencia que se fue en trazos que justo en este momento definen su futuro, y se ha de notificar Desaparecida. ¿Desaparecida de dónde? quizás usted amigo lector al ver este trabajo (individual) gráfico-urbano, de la Diseñadora Gráfico Faride Mereb, se encontrará en la bifurcación de sentidos y sentimientos yuxtapuestos, partiendo de que su origen (a juicio personal) desconocemos, más no implica forjar un criterio como transeúnte. No obstante, la pérdida de la identidad se hace una retórica en esta propuesta, el cual nos hace formular las siguientes preguntas:

¿Desaparecida su infancia?
¿Desaparecida de sus primeros recuerdos?
¿Desaparecida al desapego del ego?

Henri Laborit en su libro La Paloma Asesinada señala respecto:

                “La memoria a largo plazo es necesaria para saber que una situación ya ha sido experimentada como agradable o desagradable y para aquello que se ha convenido en llamar un afecto pueda, en consecuencia, desencadenarse mediante su aparición o por cualesquiera situación que a priori no sea posible clasificar en uno u otro tipo de los precedentes como consecuencia de un déficit información al respecto al mismo.”

     Quizás podamos emplear la palabra “Memoria” para referirnos a la propuesta gráfico-urbano Desaparecida de la Diseñadora Faride Mereb, tomando en cuenta que muchas veces carecemos de una “memoria” para recordar.

      Fácilmente hace un reclamo a su niñez, esa pequeña que creció y aun crece, busca entre todos los citadinos que la identifiquen, quizás por bendiciones hagan saber que ha crecido en medio de soledades y desapegos o simplemente parte del carácter contestatario de decir, ¡Aquí estoy! esa Desaparecida creció y es lo que ves. 

    La descontextualización del mensaje quizás deja algo implícito, cualquiera de nosotros puede ser un desaparecido hasta que te encuentres, a menos que sea tarde y necesite que otro te reconozca y no sean los que forjaron tu infancia, ni aquellas cosas que olvidas al paso del tiempo, todo gira en dirección contraria a las manillas del reloj. Conjuguemos el verbo:

 Desaparecer
Yo Desaparezco
Tu desapareces
El Desaparece
Ella Desaparece
Nosotros desaparecemos
Ellos Desaparecen

                Todos somos invisibles para bien o para mal. Ahora cabe la pregunta ¿Ella se “encontró” consigo misma? pero ¿Hacia dónde van sus pasos? Sólo ella lo sabe. Hasta que vuelva a desaparecer. Y será así hasta que la memoria haga estragos o seamos los últimos en reconocernos.